Actualmente nos encontramos en fase de montaje y puesta en marcha de dos secadores de lecho fluido modelo LF-2000-AI recientemente entregados a en una empresa española del sector químico.
Los equipos están destinados al secado de sales orgánicas utilizadas como materia prima en otras industrias. Un proceso que requiere un control preciso de las condiciones de operación para garantizar un secado homogéneo, eficiente y adaptado al comportamiento real del producto.
Secado industrial de sales orgánicas mediante lecho fluido
El secado por lecho fluido es una tecnología especialmente adecuada para el tratamiento térmico de productos sólidos que, en condiciones controladas, pueden fluidizarse mediante una corriente de aire.
En esta aplicación, el reto principal es reducir la humedad del producto.
Cuando el material mantiene unas condiciones adecuadas de fluidización, el aire de secado atraviesa el lecho y favorece el intercambio de calor y masa entre el aire y el sólido. Esto permite avanzar hacia el grado de secado requerido.

Chapa perforada CONIDUR® y sectorización del flujo de aire
Estos secadores LF-2000-AI incorporan dos importantes novedades orientadas a mejorar el rendimiento del proceso: la instalación de una chapa perforada CONIDUR® en el fondo del cuerpo secador y un sistema sectorizado de flujo de aire.
La chapa CONIDUR® favorece un patrón de movimiento helicoidal del producto dentro del lecho. A diferencia de otros fondos con malla de agujero redondo o cuadrado, que generan un flujo más lineal y mantienen el producto simplemente en suspensión, esta solución contribuye a intensificar el movimiento del material durante el secado.
Por su parte, el sistema sectorizado permite incrementar la velocidad del flujo de aire, mejorando su distribución y favoreciendo una fluidización más activa. La combinación de la chapa CONIDUR® y la sectorización del aire permite que las partículas giren en suspensión optimizando el proceso tanto en el grado de secado alcanzado como en la rapidez del tratamiento.
Configuración adaptable según las características del producto
Los secadores de lecho fluido también permiten la instalación de una malla de agujero redondo o cuadrado. Esta configuración genera un patrón de flujo lineal, adecuado para aplicaciones en las que se busca mantener las partículas en suspensión con un movimiento más simple y controlado.
Instrumentación para el control del proceso
Los secadores de lecho fluido LF-2000-AI cuentan con instrumentación para controlar desde el PLD las principales variables del proceso:
- Temperatura de trabajo.
- Caudal de aire.
- Presión.
- Humedad del producto.
- Condiciones del aire de proceso.
Este nivel de control permite ajustar el funcionamiento del equipo a las características concretas del producto y a los requisitos definidos durante la fase de pruebas.
Control de emisiones y seguridad del proceso
Como sistema de control destacado, los equipos disponen de una sonda de detección de emisiones de polvo, diseñada para alertar ante una posible rotura de las mangas filtrantes. Esta función permite actuar de forma preventiva y evitar posibles salidas de polvo a la atmósfera.
Además, los secadores cuentan con una UTA encargada de alimentar el proceso con aire seco, limpio y a la temperatura requerida por el proceso de secado. Esta unidad resulta esencial para mantener unas condiciones de trabajo estables y reducir la influencia de la humedad ambiental sobre el producto.
Los equipos incorporan también un sistema de limpieza mediante inyección de agua, que facilita las operaciones de limpieza interna. Opcionalmente estos equipos pueden subministrarse con una unidad externa de limpieza CIP.

Pruebas previas en laboratorio para definir el diseño final
Antes de definir las características finales de los secadores, se realizaron pruebas en nuestro laboratorio con el producto a tratar. Estos ensayos permitieron determinar los parámetros clave del proceso, como la temperatura de trabajo, las necesidades de aire, las características de las unidades auxiliares y las condiciones necesarias para alcanzar el grado de secado requerido.
Gracias a esta fase previa de validación, los equipos han sido diseñados y configurados de acuerdo con las necesidades reales del producto y del proceso industrial.
Cada instalación se estudia de forma individual, combinando pruebas de laboratorio, diseño mecánico, selección de materiales, instrumentación y sistemas auxiliares para ofrecer una solución eficaz, segura y adaptada a las necesidades de cada aplicación.
